Seré muy breve, que estamos todos de fiesta.
Por norma general, no me gustan los slogans políticos. Son las herramientas de manipulación comunicación política por excelencia, fórmulas breves y en teoría originales, que apelan al sentimiento más primitivo, rehuyendo de explicar qué idea quieren transmitir exactamente.
Sin embargo, a veces son geniales. A veces, capturan ideas complejas en unas pocas palabras. Aquí os dejo un clásico. Directo, desafiante e incluso algo soez. Toda una declaración de principios:
“La izquierda fuera de mi cartera, y la derecha fuera de mi bragueta”
Esto acaba de comenzar…os espero el año que viene, con bastantes polémicas esperando en la recámara.
¡Feliz año!