¿Dónde me he metido?

Me gustaría pensar que no te agradan las agujas. De inyeccion-de-la-anestesia-del-dentista-simbolo-diagonal_318-61487lo contrario, el título de este blog carecería de sentido, porque aquí se afirman cosas que muy probablemente te resultarán desagradables, más desagradables que una inyección. De ahí la metáfora.

Parto de una idea que todos intuimos pero que sólo recientemente algunos neurocientíficos han comenzado a indagar: al cerebro no le gusta equivocarse. Te digo más, lo detesta. Mark Twain, que de Psicología no sabía mucho pero de escribir algo sí controlaba, lo expresaba en estos términos:

“Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados”

En la misma línea, una de las mentes más brillantes del siglo pasado comentó una vez en una entrevista que

«…si le dices a alguien que su ruta lo ha llevado a un pantano, salír de él le puede resultar más doloroso que quedarse donde está»

Pues eso, mi quizás descabellada intención es explicarte porqué y en qué te equivocas, algo que genera profundo rechazo nada más empezar. Entraré al combate cuerpo a cuerpo en multitud de temas y por momentos iré directamente al dogma, a atacar lo incuestionable. Y al final, si Dios quiere (léase siempre como una expresión), la inyección habrá merecido la pena.

No tienes por qué creerme aún. De hecho, no deberías. No deberías creerte nada porque te lo diga yo, (Groucho) Marx, o el Papa. Siéntete libre para refutar y debatir todo lo que quieras. Las únicas reglas son las de la Lógica, Humildad y Honestidad Intelectual.

Se me olvidaba. No soy un autor original, en el sentido de que la mayor parte de mis ideas ya han sido planteadas hace mucho tiempo por gente mucho más genial que un humilde servidor. Por otra parte, como habrás notado ya, aunque ya he dejado caer un par de ideas, he omitido referencias bibliográficas. Conscientemente. No creo tener que dejar claro que este no es un blog académico, pero por si acaso: No me dirijo a profesores universitarios (desgraciadamente hace tiempo que los di por perdidos) y demás intelectuales de salón.

Apunto al resto de las personas. A personas como tú, que no tienen mucho tiempo o sencillamente no quieren ir a los libros. Pero aún así me gustaría dejar claro una cosa: mi intención es que detrás de cada línea que escriba descansen las Ideas de esos grandes autores de Economía, Política, Ética y demás ramas del saber social.

Sobre todo, pues, aspiro a ser más bien un divulgador, antes que cualquier otra cosa. Uno que no sabe si cree en el poder del convencimiento (y no de la imposición) para cambiar la Sociedad. Pero qué menos que intentarlo.

«Matrix es un sistema, Neo. Un sistema enemigo, pero cuando estás adentro, ¿qué ves? Hombres de negocios, maestros, abogados, carpinteros. Las mentes de la gente que queremos salvar, pero hasta no salvarla, esta gente está en el sistema y, por lo tanto, es enemiga. Tienes que entender que muchos no están listos para ser desconectados. Y muchos están tan habituados, dependen tan desesperadamente del sistema que pelearán para protegerlo…» *

*Estaba pensando que quizás desconoces quién era Mark Twain. Por ello puse, ya para finalizar, este genial fragmento de Matrix. Y si tampoco conoces esta película…me rindo.

En todo caso, quedas bienvenido.